viernes, 2 de marzo de 2007

Presentación

“Sólo nos importan las personas”. Esta sencilla declaración sirvió de lema a la campaña de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía durante las últimas elecciones catalanas, en las que conseguimos entrar en el Parlament con tres diputados y situarnos como sexta fuerza política de Cataluña.

Es posible que a primera vista dicha consigna parezca pecar de excesivamente genérica e incluso de ingenua. A todos los partidos políticos les deberían interesar sólo y nada más que las personas. Sin embargo, no es así. A diario, en Cataluña y en el resto de España, observamos que las personas han dejado de protagonizar la vida política y que su lugar está siendo usurpado por identidades étnicas, culturales y religiosas, que subordinan la condición de ser humano a la de miembro del colectivo que subliman. En otras palabras, vemos cómo se procura convertir la política -el territorio de la ciudad y de los ciudadanos- en una selva donde sólo vales lo que vale tu tribu. Y es esto lo que otorga pleno sentido a nuestro lema: dejemos de preocuparnos de patrias, taifas, sectas y castas, de obsesionarnos por los hechos diferenciales y ocupémonos de los individuos, atendamos a las personas.

Desde hace demasiado tiempo nuestra comunidad, Navarra, sirve de escenario a una lucha entre identidades. Una pugna entre los defensores de la Euskal Herria uber alles (sobre todo) y los de la identidad milenaria del “Viejo Reyno”. Es muy cierto que mientras unos han contado con la colaboración inestimable de “valientes” gudaris y audaces borrokalaris urbanos, a los otros les ha tocado llorar demasiados muertos y sufrir continuas amenazas. También es verdad que, mientras el proyecto de Navarra como comunidad diferenciada cuenta con el apoyo de la mayoría de la población, los partidarios de Una Euskal Herria, Grande y Libre no parecen advertir su condición minoritaria y, así, persisten en incluir a Navarra en los mapas de esa patria imaginada. En cualquier caso, la política autonómica se halla profundamente viciada por esas interminables discusiones acerca de lo que fuimos y lo que somos, nuestro pasado y nuestras esencias colectivas.

Pensamos que la izquierda debería haber ofrecido una alternativa a ese paroxismo identidario, tomando sobre sí la tarea de recordar a la sociedad navarra, precisamente, la importancia de las personas, su necesaria igualdad como principio de libertad y legítima diversidad. Es posible que durante un tiempo tratara de articular esa alternativa, pero lo cierto es que hoy esa izquierda parece sufrir una grave “crisis de identidad”, mostrándose deseosa de pactar con quienes desean dinamitar la España constitucional, con tal de alcanzar el poder autonómico durante unos años.

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía nace en Navarra con la voluntad de ocupar ese espacio alternativo abandonado por la izquierda. Nuestra intención es, por tanto, superar esa aburrida dialéctica entre los hijos de Aitor y los cofrades del Sacro Fuero. Proponemos un laicismo identitario que deje a cada individuo la libertad de sentirse lo que quiera en el marco de su esfera privada y que no comprenda la política como una subasta en donde hacer valer las supuestas peculiaridades étnicas, lingüísticas y culturales. Pretendemos abandonar la lógica de los privilegios históricos, fomentar la completa igualdad de derechos y deberes entre todos los individuos como clave de la democracia. Reivindicamos para ello el valor de la ciudadanía, como un concepto capaz de evidenciar cuanto tenemos en común por encima de nuestras diferencias. Aspiramos, además, a articular una ciudadanía comprometida con la “cosa pública”, convencida de la necesidad de participar activamente en la vida política.

En adelante este Blog servirá como punto de encuentro, foro de debate y a todos aquellos que, en Navarra, se sientan interesados por el proyecto cívico y político que encarna Ciudadanos. A todos ellos, bienvenidos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Las mejores elecciones que he vivido en 30 años de democracia han sido las autonómicas de Cataluña de 2006. Ciudadanos era la voz que todos los medios se ocuparon en acallar. Pero los afines a Ciudadanos disponíamos de un blog como este en el que a diario se informaba del progreso de la campaña y donde había una gran participación. Me sentía como en la clandestinidad. Todo lo que hacíamos era tabú porque nadie se había atrevido a expresarlo en alto. El cartel de Rivera desnudo fue una provocación impresionante. Por no hablar de la canción de la campaña: fresca, alegre, joven... Fue fabuloso. Las municipales fueron otra cosa. Pero ahora deberíamos recuperar el espíritu de la primera campaña y demostrar que pocos, pero honrados y con ilusión pueden hacer mucho.

Haber si se nos ocurre una manera de llegar a la gente que sea creativa y diferente. Esta es la cuestión. Ánimo Ciudadanos de Navarra. Aunque el camino es largo.

Anónimo dijo...

“Plataforma de votantes de izquierda contra Zapatero”

Tenemos, desde las posiciones tradicionales de la izquierda, razones para no apoyar a Zapatero, tras una desastrosa gestión, que de izquierda no tiene más que la etiqueta. Afortunadamente hay opciones como IU, Ciudadanos o UpyD que pueden recoger el voto y las distintas sensibilidades de izquierda. Hay muchas más, pero estás son las primeras:

* Negar una crisis que es ya evidente sin tomar ninguna medida para apoyar a los jóvenes, los que no pueden pagar la hipoteca o los que están perdiendo su trabajo.
* Cuando se superan los dos millones de parados, limitarse a maquillar los datos, sin tener ningún plan para atajarlo.
* Mentir a los ciudadanos sobre la negociación con ETA o el Estatut, como si fueramos idiotas.
* Traicionar al pueblo saharui, adoptando las posiciones marroquíes.
* No haber derogado ninguna de las medidas contra los trabajadores de los gobiernos anteriores.
* Estar totalmente aislado, sin relaciones internacionales en un mundo cada vez más globalizado. Ni los laboristas ingleses le invitan.
* Dar bandazos sobre la inmigración, desde el “papeles para todos” a pedir “expulsiones masivas” en Europa.
* Pretender socorrer a las grandes inmobiliarias con dinero público.
* El piso de Bermejo. O los vuelos oficiales para asuntos privados en Londres o Berlin.
* Los chupópteros del Canon. Otra vez, dinero público a manos privadas…..

Y podríamos citar cinco mil razones más. El 9 de marzo no votes Zapatero, si quieres que la izquierda sobreviva a un Presidente nefasto. Hay otras opciones, vota con libertad.